Pertenezco a un grupo de Facebook que se llama “Comunidad de Personas Positivas” Y en el pasado Diciembre del 2020 proponían focalizarnos en el Agradecimiento y desde ahí surge esta reflexión.

¿Qué es para mí el agradecimiento?

Pues serian una mezcla de cosas, me viene que al menos contemplaría las siguientes cosas:

  • Primero una muestra de que el otro es para mí importante.
  • Que el otro tiene algo que aportarme, que ofrecerme, y que por lo tanto tiene algo que solo esa persona tiene y puede darme.
  • También es un sentimiento asociado a que el otr@ tiene algo que yo no tengo. De alguna forma es tener la capacidad de ser humilde.

¿Cuál ha sido mi relación con el agradecimiento?

La verdad es que aunque me he sentido agradecido por muchas cosas no siempre he hecho del agradecimiento algo explícito, aunque me pudiera sentir agradecido no lo expresaba y no lo compartía con la otra persona. Y aquí me refiero a algo más allá del ser educado y dar las gracias.

Y esto es algo que para mí es muy importante porque creo firmemente en que los sentimientos en relación a alguien toman mayor profuncdidad cuando somos capaces de compartirlos con ella. En este caso el poder compartir con alguien el sentimiento del agradecimiento con total seguridad hará crecer el vínculo y mejorará la comunicación y relación entre ambas personas.

En el caso del agradecimiento cuando uno dice “gracias” se coloca en un lugar determinado y concreto frente al otro. Cómo decía al principio de este escrito, dar las gracias es aceptar que la otra persona tiene algo que darte, que tiene algo que ofrecerte, que puede ayudarte en algún aspecto y de alguna forma es tomar una posición humilde frente al mundo, no lo tenemos todo, no somos capaces de todo, no lo podemos hacer todo y necesitamos al otro.

También habla de la capacidad que tenemos de recibir, de dejarnos regalar, de que tenemos hueco para que nos pueda llegar algo, de que no estamos llenos y de que tenemos capacidad de abrazar lo que nos ofrece la vida.

Y luego, es verdad, que el agradecimiento puede tener dos dimensiones muy diferentes, una dirección sería hacia afuera, al agradecer algo de otra persona, pero es verdad que hay otra dimensión que sería hacia dentro, sería el agradecimiento en sí mismo, como cuando nos sentimos agradecidos a la vida, o simplemente nos sentimos agradecidos. Yo puedo detectar en mí también este agradecimiento, a lo vivido, a las oportunidades que me ha dado la vida, ha experiencias que tengo la fortuna de vivir.

No quiero tampoco dejar de nombrar el agradecimiento por mí, hacía mí, que sería un camino intermedio entre el agradecimiento interno y el externo. Aquí para mi entrarían muchos momentos  en los que me dado cuenta que me respeto en mis necesidades, en mis límites, en mi forma de vivir la vida, en definitiva me sale un agradecimiento a mi mismo por el camino que soy capaz de construir día a día.

Y como he dicho que no es lo mismo decir que pensar quiero compartir que me siento muy  agradecido, y que son muchas las cosas que me acercan a este sentimiento. Puedo nombrar algunas que siento de forma muy clara:

  • Agradezco la existencia de mi hijo, sus abrazos, sus expresiones, su mera presencia.
  • Agradezco la presencia de mi pareja junto a mí, su entrega con nuestro hijo, su esfuerzo con muchas cosas del día a día.
  • Agradezco la vida que tengo con mi familia, poder disfrutarla.
  • Agradezco a mis padres todo lo que me han dado y me dan, Amor, ayuda constante, acompañamiento incondicional, escucha…….
  • Agradezco a mi hermana su ejemplo, su capacidad en general, su tenacidad, su entrega con mi sobrino.
  • Agradezco a mis amig@s, la historia compartida y la historia que vamos creando día a día.
  • También me gradezco a mí el respetarme lo que soy, el no darme demasiada caña y el permitirme ser lo más feliz que puedo.

Y todo esto no quiere decir que no sienta en muchos momentos hartazgo, frustración,  cabreo o aburrimiento, solo que puedo reconocer que también me siento agradecido.

Por último me gustaría compartir un texto que leí en mi boda y que hablaba mucho del agradecimiento y de algo que también me parece importante, la celebración. Ahí va:

Buenos días a todos/as

Quería comenzar por lo que para mí siempre fue una creencia, yo no me veía casándome. Ahora tengo la seguridad de que en la vida  los pensamientos y las creencias se van transformando, por lo que es bueno ir actualizándolas. El año pasado antes de que Susana se quedara embarazada, el casarme, era una forma de reafirmarme en el deseo de que esta relación fuera para adelante, de apostar por mí y por lo que hemos creado juntos/as. Ahora, que ya somos padres de Gael, a lo mejor no se me hacía tan necesario pero creo que aporta otras cosas buenas, y no solo a nosotros dos.

Entre ellas la celebración, no hay muchas ocasiones de juntarnos todas las personas que hoy estamos aquí por un motivo alegre y de celebración, y este lo es. Y creo sinceramente que en la vida hay que celebrar. Lo primero que estamos vivos, que podemos disfrutar de este mundo y de entre otras muchísimas cosas de la familia, lo segundo celebrar el amor; el de poder recibirlo  de las personas que nos rodean, pero sobre todo el de poder darlo, podemos colocarnos más a menudo en el deseo de recibir pero lo que realmente nos hará crecer, ser más felices y sentirnos vivos es la capacidad de darlo y para eso es necesario el otro y la otra. Yo vivo este momento desde ese lugar, como un acto de amor a Susana, también a Gael y a todos vosotros/as.

Y también es una acto de amor el agradecer, el de agradeceros, los primeros a los que ya no están presentes aquí de nuestra familia, a los/as que os dieron la vida y gracias a los cuales hoy podemos disfrutar de este momento. A los abuelos y abuelas; con mucho cariño recuerdo a mi abuela Concha y abuelo Felix y a mis otros abuelos que no conocí Julio y Teodosia, a los abuelos de Susana Julian, Reansares, Dolores y Jose, y también al resto de abuelos y abuelas de la familia, Antonio, Dolores y mí especial recuerdo a Donato. También a los tíos y tías, a Merce y Alvaro, Elena y Vicente, Agustín y concha y también mi prima Marta. Y, aunque no sean de sangre, al tío Pepe, la tía Ana y la tía Isabel.

A todos/as ellas darles las gracias porque si hoy somos lo que somos es gracias a ellos/as.

Y por supuesto daros las gracias a los padres y madres, a Jose y Mari Cruz y mis padres Silvia y Julio, que por muchas diferencias que haya, que no las hay, la verdad es que nos habéis dado lo más preciado, nos cuidáis y por muchos años que tengamos a mí siempre me da seguridad saber que estáis ahí.

Y a los hermanos y hermanas, junto a los primos/as, pues poco que añadir, que gracias por compartir teatros y viajes y compartir cada uno/a a su manera vuestra vida.

Y en el capítulo de agradecimientos solo me queda hacerlo a los que vienen detrás, a Nerea, Mario, Pedro, Diego, y mi sobrino más cercano y por ello algo mas especial, Ismael, ojalá tengamos la paciencia, sepamos escucharos y atenderos como os merecéis. Vosotros sois nuestro legado.

Y para cerrar, no me quiero olvidar de ti (Susana), por ser tu, por ser mi pareja, por compartir parte de mi vida y por ser la madre de mi hijo, agradecimiento que me es difícil mostrar porque no sé ni remotamente de lo que significará tener a Gael en mis brazos. Me siento muy orgulloso de los que estamos compartiendo y creando, te conocí como una joven pegando brincos y hoy sigues siendo esa joven, que aunque brinques menos me pareces más interesante, gracias por estar ahí, por acompañarme y ayudarme a ser mejor.

Y de Gael todo es misterio, solo decir que yo te deseo, que espero aprender mucho contigo y espero dejar que todo lo recibido de la familia y me ha calado te empape un poco.

Muchas gracias y que podamos celebrar muchos otros encuentros, sino  como este, parecidos.

Y creo que es difícil no acabar un artículo sobre el agradecimiento y no nombra  la canción de Mercedes Sosa “gracias a la vida”. Me despido con esta canción y te invito a decir más veces gracias, que no es para tanto y poco a poco verás como esto te acerca a las personas que te rodean y quieres.

Y si en este momento te interesa conectar con la vida y con lo que te hace sentir agradecid@, yo puedo acompañarte a lo largo de parte, o de todo el proceso, hasta que te sientas mas conectad@ a ella.