“Sé la mejor versión de ti mismo”

“Brilla con toda tu luz”

Frases como éstas o de este estilo me han sido siempre muy ajenas. No por nada, sino porque nunca he tenido muy claro lo que significaban.

Hasta el pasado verano de 2019.

Desde entonces he tenido una serie de encuentros con personas que han arrojado luz sobre esa cuestión: ellas y ellos me han permitido entender por fin de qué van.

Comparto contigo qué he aprendido.

La impresión que he tenido a lo largo de mi vida es que me he dedicado a vivir, a funcionar de una forma lo más íntegra y coherente posible, pero sin la conciencia de estar haciendo nada extraordinario.

Hasta que el pasado verano, en concreto el 3 de septiembre  de 2019 me llegó por Facebook el siguiente mensaje: (he cambiado los nombres para no revelar la identidad de la autora y preservar su intimidad)

“Hola Guillermo, soy Loreto, la amiga de Nieves, de yoga. No sé si te acuerdas de mí. Solo quería decirte que yo te recuerdo muchas veces, porque una noche en un cumpleaños de Nieves estuvimos hablando hasta tarde…igual no lo recuerdas. Yo recuerdo perfectamente que me hiciste una pregunta sobre el sentido de mi vida……y a mí me encantaba escuchar toda tu sabiduría sobre el mundo de las terapias y eso, pero en aquellos momentos con la crianza, el desarrollo profesional, las oposiciones…..te dije bufffff, no estoy yo para calentarme la cabeza con eso ahora….hasta que un día, yendo a mil por hora y con el piloto automático encendido la vida me paró … y vaya si he hecho terapias….de todo tipo: biodanza, 5 ritmos, constelaciones familiares, meditación, teatro terapia , gestalt… creo que he probado de todo y no me canso… este camino ya nunca se acaba…. En fin, sé que estás en un momento muy delicado en tu vida y quería que supieras que me acuerdo muchas veces de aquella noche… y agradecerte también… porque ahora lo VEO… eran como señales de alarma que ahora puedo ver… antes estaba dormida. Ojalá podamos vernos pronto y hacer alguna cosilla juntos. Gracias, gracias, gracias.”

También yo recuerdo esa conversación. Nos tiramos un rato bien largo hablando, aunque en ningún momento fui consciente del impacto que el hecho de escucharme ejercería sobre ella.

Ese mismo septiembre, un compañero del grupo de hombres con el que me reúno de manera regular compartió conmigo lo importante que para él había sido mi experiencia. Me contaba que pará él yo era un referente de persona valiente que se había atrevido a dar el paso de dejar la empresa de “siempre” para realizarse tanto en el ámbito profesional como en el personal, eligiendo un camino vital más acorde con mi persona (Puedes leer sobre ese “tránsito” en este artículo Yo me baje del tren para transitar por mi camino

Y continúo recibiendo mensajes de este tipo. Hoy mismo un compañero me ha comentado que conoce a mucha gente que está pendiente de, o sigue las clases que imparto de movimiento, cuerpo y creatividad.

Otra cosa de la que no tenía ni idea.

¿Qué es lo que recojo de esto que me está pasando?

Pues que, seamos o no conscientes de ello causamos un impacto en l@s demás, y más a menudo de lo que creemos SOMOS EJEMPLO para las personas que nos rodean.

¿Y eso qué implica? Pues para mí eso entraña una gran responsabilidad, pues damos oportunidad a las personas con las que entramos en contacto de que se reconozcan en nosotros, tanto en lo que hacemos como en cómo lo hacemos.

Entonces, que pongamos el foco en intentar ser lo mejor que podemos ser en cada momento, no solo nos beneficia permitiendo que la luz que habita en nosotros brote y se proyecte; también sirve de inspiración y apoyo para las personas a nuestro alrededor. Lo sepamos o no, estaremos facilitando el que ellos y ellas dejen salir también su luz y sean una mejor versión de sí mism@s.

Así pues desde aquí te animo a que te muestres tal y como eres. En este momento tú eres tu mejor versión. Con tus logros y tus inseguridades. Fiel a ti mism@, respetándote en todo momento. Es desde ese lugar desde donde l@s que estamos a tu alrededor nos podremos empapar de ti, aprender y crecer en paralelo (o junt@s).

Quiero finalizar esta reflexión con los siguientes textos extraídos del libro ”Ebrio de enfermedad” de Anatole Broyard:

“Nunca es fácil aceptar más vida, nunca es fácil convertirnos en más de lo que somos. Es extremadamente difícil vivir realmente en lugar de asimilar la vida en porciones que nos resultan cómodas o convenientes. A veces nos parece preferible, aunque raramente esta preferencia es consciente, sentirnos deprimidos que dejar que la vida fluya.”

D.W Winnicott, psicoanalista británico, comenzó una autobiografía que no llego a terminar. El primer párrafo dice sencillamente así:

“He muerto”.

En el quinto escribe:

”Vamos a ver. ¿Qué estaba ocurriendo cuando morí? Mi plegaria ha sido atendida. Estaba vivo cuando morí. Eso es todo lo que había deseado, y lo tuve”.

Desde aquí te deseo que tengas la fuerza, el arrojo y la desvergüenza si hace falta, de caminar en la dirección de ser tu mejor versión cada vez.

Que se pueda decir que la muerte te pilló VIV@

En el trabajo de acompañamiento terapéutico que realizo, es lo que yo busco.

“Nunca es fácil aceptar más vida, nunca es fácil convertirnos en más de lo que somos. Es extremadamente difícil vivir realmente en lugar de asimilar la vida en porciones que nos resultan cómodas o convenientes. A veces nos parece preferible, aunque raramente esta preferencia es consciente, sentirnos deprimidos que dejar que la vida fluya.”

En estos momentos me dedico al acompañamiento individualel masaje californiano y al trabajo de autoconocimiento a través de la propuesta corporal  “Movimiento Cuerpo y Creatividad”.