En estos días por diferentes motivos se me hace presente el desde dónde elijo a mis compañeros/as de viaje. Quiénes son las personas con las que decido compartir, así como el tipo de experiencias que estimo nutritivas para mí.

En este caso por viaje me refiero a los múltiples proyectos de vida en los que me he embarcado a lo largo de mi andadura.

Por un lado están los viajes propiamente dichos, es decir, el desplazamiento geográfico a otros países y lugares para conocerlos y disfrutarlos. Con mi familia he recorrido la mitad de España y de Europa en una época en la que no era yo el que elegía, sino que otros elegían por mí.

Conocer nuevos lugares siempre ha estimulado mi curiosidad, de modo que cuando pude tomar yo las decisiones, continué viajando y recorriendo lugares que de alguna forma me atraían. Mi primer viaje “elegido” lo hice recorriendo Europa en Inter-rail con mis amigos del colegio; el viaje a Colombia y a Indonesia lo planeé con mi buen amigo Manolo, que en la actualidad vive en Hong Kong; el viaje a México, con la que entonces era mi pareja, Eva. Con ella también recorrí la otra mitad de España; A Nepal me fui con Ricardo y Mónica,Canadá la exploré con Susana, mi actual compañera, y a la montaña, prácticamente siempre voy con Hugo.

Como ya he dicho, hay otros viajes que no implican desplazamiento físico. Se trata de los proyectos, y esos igualmente tienen compañeros/as de viaje.

NARUA es un proyecto profesional que comparto con mi colega y amiga Mar Hernández desde hace más de 6 años. En realidad ya ni me acuerdo de cuando comenzó realmente.  La plataforma digital para terapeutas MilTerapias es una iniciativa un poco más reciente. Ahí me siento acompañado y sostenido por muchas personas, entre las que destacaré a Jota y a José, quienes desde su negocio digital NWC10 están siempre apoyando la idea y ofreciéndome su experiencia, su saber…y su sonrisa e ilusión todos los días.

Y la vida en “el cotidiano”, con sus rutinas, sus imprevistos y cómo no, sus pasiones, también es un fantástico viaje. Desde hace unos años este recorrido lo comparto con Susana… Me maravillo de lo mucho que puede hacer la presencia de una persona, nada más y nada menos que estando ahí, conmigo, acompañándome.

Otros viajes son las formaciones de índole profesional y/o de desarrollo personal; no solo por todo el aprendizaje recibido, sino de manera muy importante por su intensidad emocional, por lo maravilloso de ser testigo de, y de quedarme con lo mejor de las personas, y por tener el privilegio (y el coraje) de dejarme ver, básicamente por permitirme SER yo mismo. Muchas son las personas amigas que me vienen a la mente: Marta, Maaria, Carolina, Mikel, Olga, Jaime, Ana…… y muchas más.

¿Qué tienen en común tantas personas diferentes que han sido y son mis compañeros/as de viaje?

Pues que con ellas comparto o he compartido valores, formas de estar en la vida, de experimentarla. Con ellas me siento alineado. Compartimos una forma de estar en el mundo, de observarlo y apreciarlo, que es limpia, que carece de grandes dobleces. Compartimos la incansable búsqueda en pos del crecimiento, para llegar a ser mejor persona. Tengo que decir que disfrutar de su compañía a mí me lo facilita: ellos y ellas hacen que aflore la mejor versión de lo que yo soy.

«ellos y ellas hacen que aflore la mejor versión de lo que yo soy»

Habiéndome dado cuenta de lo importante que las personas son para mi vida, ahora cada vez pongo más atención en a quién elijo para que me acompañe, para que esté a mi lado, e intento de la mejor forma que sé y puedo, cultivar las relaciones con quienes considero merecen la pena, con quienes siento que están ahí; no hace falta que sea para todo, pero sí para lo que quiero compartir. A veces me pierdo, o yerro en mi elección, o permanezco demasiado tiempo con quién no me conviene, pero no pasa nada, al final todo se ajusta si estoy atento, si estoy claro en la dirección hacia donde me encamino.

Me gusta la expresión y la idea de «estar alineado». Cuando siento eso con alguien, tengo la certeza de que es o será un/a buen/a compañero/a de viaje. Y eso puedo percibirlo, notarlo … Me basta con bucear en sus ojos, detenerme a observar lo que siento y ahí aparece la información que me indica si estoy con quién tengo que estar, o es hora de moverse y transformar lo que hay.

Quiero acabar estas palabras dando las GRACIAS a todos/as los/as compañeras de viaje que he tenido hasta ahora. Mi más sincero agradecimiento por haber compartido conmigo lo que sea que hayamos compartido juntos, haya sido grande o pequeño, durante un tiempo prolongado o breve… ¡aunque solo hayamos compartido un café! Muchas gracias.

¡Deseo que tengas un feliz día!

Guillermo

En estos momentos me dedico a la Terapia individual y al trabajo de autoconocimiento a través de la propuesta corporal semanal “Movimiento Cuerpo y Creatividad”.

Guillermo

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