¿Qué haremos en terapia individual?

La terapia es un proceso que busca ahondar en tu autoconocimiento, es decir, en la toma de conciencia tanto de los aspectos internos que pueden estar interfiriendo en tu bienestar, como de los recursos a tu alcance para enfrentarlos y trascenderlos.
Mi compromiso es ayudarte a que tomes contacto con tus propias necesidades, te apropies de tus fortalezas y desactives creencias y comportamientos que han dejado de serte útiles.
El fin de todo proceso terapéutico es el auto apoyo. Yo estaré para apoyarte hasta que sientas que has llegado allí.
Conmigo dispondrás de un espacio de seguridad, de absoluta confidencialidad, donde sentirte sostenido/a y respetado/a. Aquí podrás compartir todo lo que sientes y piensas sin miedo al juicio.
Hablaremos de lo que te preocupa y recurriremos a estrategias probadas que van a favorecerte en tu avance hacia el equilibrio y la satisfacción personal.
También puedes tomarlo como un laboratorio donde ir reforzando tus partes más sanas y desactivar las que te traen más problemas.
La periodicidad de las sesiones la estudiaremos juntos durante la primera consulta, que es GRATUITA. También aquí me puedes consultar el precio.

¿Para qué te puede servir?

La terapia facilita que…

  • te apropies de los recursos internos presentes en ti y descubras nuevas herramientas para superar desafíos, resolver problemas y mejorar tu vida
  • adquieras una mayor comprensión de tu funcionamiento psíquico y emocional, lo que te permitirá amoldarte a las distintas circunstancias de tu vida sin dejar que sean ellas las que te moldeen a ti
  • aprendas a convivir y gestionar emociones como la tristeza, el dolor, la ira y el miedo
  • tu autoestima se vea fortalecida y aumente la confianza en ti mismo/a
  • puedas mirar más allá de creencias e ideas que obstaculizan el cambio y mires dentro de tu corazón

Y más específicamente te ayudará a que:

  • tu estrés disminuya (aquietando la mente) y te reencuentres con la sensación de tranquilidad y equilibrio
  • establezcas relaciones más saludables, tanto contigo mismo/a como con los demás (tu pareja, familia, amigos/as, compañeros/as de trabajo, colaboradores, etc.)
  • recuperes la ilusión, disfrutes de la vida
  • sueltes el pasado, a sanar heridas antiguas
  • reconozcas, atravieses y superes miedos, ansiedad y angustias
  • aprendas a poner límites, decir NO
  • dejes de castigarte, te trates con cariño y respeto
  • manejes tus asuntos laborales con confianza y serenidad

Aquí me parece importante señalar que cualquier cambio o evolución va a necesitar de tu implicación en el proceso terapéutico. Eso no siempre ocurre desde el principio, y está bien. En mi experiencia he visto que cada persona tenemos un ritmo, y forzarlo opera en nuestra contra retrasando el avance. Lo que sí has de saber es que cuanto mayor sea tu compromiso, más rápida será la terapia y más eficaces los resultados.

¿Quieres saber si es para ti?

Todos experimentamos escollos y dificultades de vez en cuando y eso no tiene nada de alarmante, forma parte del hecho de estar vivos. Únicamente te recomendaría terapia si vives alguna o varias de estas situaciones de manera continuada:

  • tienes el ánimo mustio y no sabes cómo salir de ahí
  • no paras de darle vueltas en tu cabeza al mismo problema
  • te han dicho que tienes actitudes agresivas
  • la presión o el ambiente hostil en el que vives se te hace difícil de manejar
  • te cuesta establecer o mantener relaciones con otras personas
  • te sientes confuso/a y no logras poner en orden tus ideas
  • has hecho de la ansiedad tu compañera y en ocasiones te sobrepasa
  • te sientes rechazado/a y aislado/a
  • sientes que eres menos que los demás
  • tienes miedo al futuro o simplemente no ves futuro
  • te resulta difícil aceptar las limitaciones de la vida
  • tienes miedos aparentemente injustificados
  • tienes el corazón roto
  • te cuesta controlar tus impulsos y eso te trae problemas
  • experimentas algún conflicto con tu pareja que deseas resolver
  • no tienes conflictos y quieres prevenirlos
  • te sientes enfermo/a y el médico te dice que “son los nervios”
  • quieres resolver algún conflicto familiar
  • deseas aprender a trabajar en equipo en forma eficaz
  • te sientes desorientado/a respecto al camino a tomar
  • entras a menudo en conflicto con los que te rodean
  • te cuesta relacionarte socialmente

O también si…

  • disfrutas de la vida y quieres desarrollarte como persona, crecer, elevar tu conciencia

¿Qué momento es bueno para acudir a terapia?

El momento de acudir a terapia habrá llegado cuando sientas que no puedes gestionar de forma satisfactoria el contacto con tu entorno, tus relaciones y/o tus emociones, y se te despierten las alarmas

  • las emociones se te disparan: tienes explosiones de rabia o llanto y no sabes cómo canalizarlas adecuadamente
  • sientes que renuncias a tus necesidades para complacer a otras personas (por ejemplo tu pareja)
  • repites patrones de comportamiento que hacen peligrar las relaciones con las personas que amas
  • te frustras mucho cuando tus planes o expectativas se truncan
  • te sientes deprimido o deprimida, con tristeza, apatía y falta de ilusión
  • te sientes solo/a
  • te dan repetidas crisis de ansiedad que te impiden funcionar
  • percibes casi cualquier situación como amenazante
  • el temor y la inseguridad no te permite tomar decisiones
  • te sientes sobrepasado/a, con “los nervios rotos”
  • casi cualquier situación te provoca una reacción de enojo o llanto incontenibles
  • has de tomar una decisión trascendental y dudas de si habrás analizado bien la situación
  • tratas de resolver una situación problemática con tu experiencia y recursos, pero encuentras que no puedes avanzar
  • la solución a un problema recurrente y persistente te elude
  • las heridas del pasado (por ejemplo la falta de amor o exceso de exigencia; muertes o separaciones; enfermedades en la familia; abuso físico o sexual; problemas de aprendizaje o escolares etc.) bloquean tu bienestar emocional

¿Cuál es mi enfoque en la terapia?

Todo mi trabajo se apoya en los siguientes pilares o principios gestálticos*  y el Proceso Corporal Integrativo**:

  • concepción holística del ser humano y atención a su dimensión física, emocional, mental y espiritual
  • respeto al momento presente de cada persona, a sus ritmos de entrega y de respuesta al proceso terapéutico
  • Escucha y aceptación, tanto de lo que aparece en cada instante del encuentro terapéutico, como de lo que acontece en la vida de la persona que acude a mis servicios
  • toma de conciencia de patrones activos que frenan o impiden que llegues al estado de bienestar deseado
  • foco en la autonomía y el despliegue de las potencialidades de la persona
  • entrenamiento en auto-responsabilidad para identificar, potenciar, y/o apropiarnos de las herramientas que ya tenemos, lo que se traduce en un empoderamiento para enfrentarnos a las dificultades que la vida nos trae

La primera consulta es gratuita.

Cualquier otra pregunta o duda que tengas me la puedes hacer aquí

Guillermo Delgado

630154239

* La terapia Gestalt se encuadra dentro de la psicología humanista, creada y desarrollada Fritz Perls. Nace influenciada principalmente por el psicoanálisis, el trabajo con el cuerpo de Wilhelm Reich, el teatro, la fenomenología y el existencialismo, entre otros.
La Gestalt es una filosofía de vida, una manera de posicionarse ante el mundo. Se enfoca en la atención al momento presente y en la toma de conciencia desde el “aquí y ahora”, ya que es en el momento presente donde únicamente podemos intervenir, tanto para sanar asuntos inconclusos del pasado como para proyectarnos hacia el futuro.
Defiende un trabajo dirigido al autoconocimiento, el cual va a favorecer un contacto auténtico con uno/a mismo/a y con los demás.
La terapia Gestalt ayuda a cuestionar conceptos y preconceptos creados a lo largo de los años sobre mí mismo/a y sobre el mundo; a romper los guiones previamente establecidos y a experimentar soluciones nuevas y creativas.

**El Proceso Corporal Integrativo, desarrollado por Antonio del Olmo, integra diferentes técnicas de trabajo corporal y terapéutico (Bioenergética, Yoga, Gestalt, Rio abierto). Su aporte en la sesión tiene que ver con la escucha corporal; la atención depositada en el cuerpo como caja de resonancia de las cosas que nos pasan.